Durante 2025, Sonora registró 54 casos de violencia entre estudiantes de educación básica y media superior, revela el Registro de Lesiones de la Secretaría de Salud.
Del total, 48 incidentes correspondieron a violencia física dentro de las escuelas, cuatro a violencia sexual y dos a agresiones psicológicas. En el ranking nacional, Sonora ocupa el octavo lugar en violencia física, el vigésimo primero en violencia sexual y el undécimo en agresiones psicológicas. Los primeros lugares los ocupan Estado de México, Guanajuato y Veracruz.
El acoso escolar en Sonora ha vuelto a ser tema de atención tras un caso en Puerto Peñasco, donde una menor fue víctima de un video con mensajes discriminatorios y burlas por parte de sus excompañeros. La madre interpuso una denuncia para que se investiguen los hechos y se detenga la difusión del material.
Juan Martín Pérez García, coordinador de Tejiendo Redes Infancia, señaló que el acoso escolar debe entenderse como parte de un problema mayor de violencia institucional. Destacó que la comunidad educativa, incluyendo autoridades, docentes, familias y estudiantes, tiene un papel clave en la prevención y atención de estas agresiones.
Las autoridades educativas tienen la obligación legal de proteger a los menores y sancionar el acoso, según la Suprema Corte de Justicia y la Ley General de Educación. Pérez García explicó que la violencia en las escuelas refleja problemas sociales más amplios, como el machismo y la violencia comunitaria, que se reproducen en los jóvenes agresores.
Además, el acoso digital amplifica el impacto de estas agresiones al extenderse fuera del entorno escolar, como ocurrió en el caso de Puerto Peñasco. El especialista recomendó que las respuestas a estas conductas consideren también el entorno familiar de los agresores, quienes a menudo enfrentan violencia en casa y requieren apoyo más que exclusión.
