En Sonora circulan más de 230 mil vehículos conocidos como “autos chocolate”, cifra que supera en cuatro veces los registros oficiales.
Este dato refleja un incremento considerable en la cantidad de autos con placas extranjeras que operan en la entidad sin regularizar su situación legal.
El fenómeno impacta en diversos aspectos, desde la seguridad vial hasta la recaudación fiscal, y representa un reto para las autoridades locales en materia de control vehicular.
