La presidenta Claudia Sheinbaum se encuentra en medio de una compleja situación relacionada con las investigaciones que involucran al presidente Andrés Manuel López Obrador y su círculo cercano. Según fuentes, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ordenó el congelamiento de cuentas bancarias de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y otros nueve sinaloenses acusados por Estados Unidos de vínculos con el crimen organizado.
Se cuestiona si Sheinbaum desconocía estas acciones, dado que Rocha Moya y colaboradores cercanos, como el exsecretario de seguridad y el exsecretario de finanzas de Sinaloa, se entregaron a autoridades estadounidenses. Además, existen señalamientos sobre una posible protección desde Palacio Nacional para evitar que estas investigaciones afecten a López Obrador y su familia.
La presidenta ha mostrado una postura firme en sus conferencias matutinas, donde se percibe molestia ante el avance de las investigaciones. Pese a ello, continúa aceptando ciertas recomendaciones de Estados Unidos para proteger a figuras clave, aunque ello implique sacrificar a colaboradores de menor rango, como el general Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Alfonso Díaz Vega, quienes enfrentan procesos legales en tribunales estadounidenses.
El director de la DEA, Terrance C. Cole, reconoció la colaboración sin precedentes entre los gobiernos de México y Estados Unidos en materia de seguridad. Sin embargo, persiste la preocupación sobre la posibilidad de que el partido en el poder, MORENA, sea señalado oficialmente como un “narco-partido”, tras las acusaciones que vinculan a varios de sus miembros con actividades ilícitas.
En respuesta, la presidenta del comité nacional de MORENA, Ariadna Montiel, ha declarado que no se permitirán candidaturas de militantes con antecedentes de corrupción, aunque estas declaraciones llegan en un contexto de creciente presión política y social.
Con las elecciones intermedias de 2024 en el horizonte, la situación política en México se mantiene tensa, con la oposición buscando frenar la mayoría calificada de MORENA para evitar un posible avance hacia una concentración excesiva del poder. La gestión de Sheinbaum y su relación con López Obrador serán clave en el desarrollo de estos acontecimientos.
