La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo denunció posibles intentos de injerencia extranjera en la política mexicana tras la solicitud del gobierno de Estados Unidos para detener a diez funcionarios mexicanos con fines de extradición, entre ellos un gobernador, un alcalde y un senador en funciones.
Durante su informe de dos años de gobierno en el Monumento a la Revolución, Sheinbaum calificó esta acción como un hecho sin precedentes en la relación bilateral y cuestionó los motivos detrás de la medida, sugiriendo que podría estar vinculada a intereses políticos relacionados con las elecciones estadounidenses de 2026 o incluso a la elección mexicana de 2027.
La mandataria afirmó que México es un país libre y soberano, rechazando cualquier intento de intervención externa en sus asuntos internos. Además, defendió el proyecto de la Cuarta Transformación y criticó a los gobiernos anteriores por permitir la influencia extranjera y entregar la riqueza nacional a grupos privilegiados.
Sheinbaum calificó como “narcogobierno” el sexenio de Felipe Calderón y recordó episodios de represión durante las administraciones de Vicente Fox, además de mencionar el desafuero de Andrés Manuel López Obrador y la elección presidencial de 2006.
En su discurso, la presidenta aseguró que su gobierno no tolera la corrupción y destacó la estabilidad económica del país pese a la incertidumbre internacional. También anunció la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM) y adelantó una consulta pública sobre la Ley General de Pueblos Indígenas.
Finalmente, convocó a la ciudadanía a participar en asambleas informativas bajo el lema “La patria no se vende” y reafirmó su compromiso de gobernar de manera abierta y cercana al pueblo.
