El Senado de la República aprobó una reforma que permite anular elecciones en caso de detectar intervención extranjera o campañas masivas de desinformación que afecten el proceso electoral.
La modificación busca fortalecer la integridad de los comicios y garantizar que los resultados reflejen la voluntad ciudadana sin influencias externas indebidas.
Con esta reforma, se establece un marco legal para que las autoridades electorales puedan actuar ante amenazas que comprometan la transparencia y legitimidad de las elecciones.
La medida responde a preocupaciones sobre la influencia de actores extranjeros y la proliferación de información falsa durante las campañas electorales.
