Las revisiones se enfocarán en movimientos bancarios que no coincidan con los ingresos declarados por los contribuyentes.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) podrá realizar revisiones y aplicar multas en octubre de 2026 a contribuyentes cuyas transferencias bancarias presenten inconsistencias fiscales. Estas acciones se centran en movimientos bancarios que no coinciden con los ingresos declarados, lo que puede generar alertas y revisiones fiscales.
La frecuencia, los montos y la procedencia de los depósitos son factores que pueden motivar una revisión por parte del SAT. Personas sin actividad económica o con ingresos bajos que reciben depósitos frecuentes o elevados están en especial riesgo de ser observadas por la autoridad fiscal. Además, el uso de conceptos ambiguos como ‘apoyo’, ‘regalo’ o ‘préstamo’ en las transferencias, sin documentación justificativa, puede llamar la atención del SAT.
Las transferencias entre familiares también deben cumplir con requisitos fiscales y pueden estar sujetas a obligaciones de información. Si el origen de los recursos no se acredita o no se cumplen las disposiciones fiscales, la autoridad puede considerar estos ingresos como sujetos a gravamen.
El SAT recibe información de instituciones financieras para contrastar los movimientos bancarios con las declaraciones fiscales de los contribuyentes. Aquellas personas que realizan actividades económicas informales y cobran mediante transferencias bancarias deben declarar esos ingresos conforme a la ley. No declarar ingresos obtenidos por actividades económicas puede derivar en requerimientos, multas o auditorías.
Se recomienda mantener congruencia entre los ingresos recibidos y el régimen fiscal, emitir comprobantes fiscales y describir adecuadamente cada operación. Cumplir con las obligaciones fiscales y conservar la documentación que respalde las transferencias ayuda a prevenir problemas con el SAT.
