En Tabasco, un operativo denominado “Halcón Ciego” ha retirado cámaras de vigilancia sin contar con una orden judicial, lo que ha generado inquietud entre la población ante la creciente inseguridad.
Este procedimiento ha dejado a varios sectores de la comunidad sin acceso a sistemas de monitoreo que contribuyen a la prevención y atención de delitos.
Autoridades y ciudadanos expresan preocupación por la falta de protocolos claros en la remoción de estos dispositivos, que son considerados herramientas clave para la seguridad pública.
