La medida busca evitar que los ayuntamientos hereden compromisos financieros a futuras administraciones sin revisión legislativa.
El Congreso del Estado de Sonora aprobó una reforma que obliga a los municipios a solicitar la autorización del Poder Legislativo para cualquier concesión de servicios públicos que exceda los tres años de duración. Esta medida fue explicada por la diputada María Eduwiges “Vicky” Espinoza, de Morena, quien señaló que el objetivo es evitar que los gobiernos municipales comprometan financieramente a las administraciones futuras sin una evaluación técnica y legislativa previa.
Espinoza argumentó que una concesión representa una deuda que puede afectar a los gobiernos subsecuentes, quienes muchas veces no participaron en la negociación original y pueden desconocer los términos del convenio. Por ello, la reforma establece que toda concesión municipal mayor al periodo de gobierno local deberá ser evaluada técnicamente por el Congreso antes de comprometer la capacidad de pago del municipio.
La diputada subrayó que la intención no es vulnerar la autonomía municipal, sino garantizar transparencia en proyectos donde la autoridad local carezca de capacidad técnica suficiente para analizar los impactos a largo plazo. La reforma responde a casos recientes como el contrato de concesión con la empresa TecMed para el relleno sanitario de Hermosillo, que está por concluir tras varias administraciones municipales.
El pasado 5 de octubre, el Ayuntamiento de Hermosillo aprobó en sesión de Cabildo un dictamen para volver a concesionar etapas del manejo de residuos sólidos y la operación del relleno sanitario por hasta 20 años. Con la nueva disposición, cualquier convenio de este tipo que supere los tres años deberá pasar por el filtro del Congreso estatal antes de formalizarse.
