La presidenta de México ha señalado con frecuencia la supuesta injerencia de Estados Unidos en la política nacional, sin embargo, también es importante recordar las intervenciones que México ha realizado en otros países, especialmente en años recientes.
Históricamente, Estados Unidos ha influido en la política mexicana en distintas etapas, desde el apoyo a la caída del emperador Agustín de Iturbide en 1821 hasta la ayuda a Benito Juárez durante la Guerra de Reforma en 1858. En ambos casos, la intervención estadounidense tuvo consecuencias significativas para el rumbo del país.
En el siglo XX, el presidente Álvaro Obregón solicitó apoyo a Estados Unidos para enfrentar la rebelión de Adolfo de la Huerta en 1923, lo que derivó en acuerdos que permitieron la participación estadounidense en la explotación petrolera mexicana. Por otro lado, México también ha tenido un papel activo en la política de otras naciones, como en 1957 cuando apoyó a Fidel Castro y Ernesto “Ché” Guevara en su lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista en Cuba.
Durante la administración de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), México mostró simpatías por gobiernos socialistas, incluyendo el respaldo a la familia de Salvador Allende en Chile y un distanciamiento con Estados Unidos. Esta etapa terminó con una crisis económica y la devaluación del peso.
En la actualidad, bajo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se ha observado una continuidad en la influencia política hacia otros países latinoamericanos a través de la participación en organismos como el Foro de Puebla, que agrupa a partidos de izquierda de la región.
