Usuarios y especialistas señalan falta de protocolos y medidas de seguridad en unidades tras incidentes recientes.
En Hermosillo, se ha solicitado que los choferes del transporte público reciban capacitación y que los camiones urbanos sean revisados mecánicamente para prevenir incendios y proteger a los usuarios ante emergencias. En 2026, al menos dos camiones han quedado completamente consumidos por el fuego, y se estima que el 90% de estos incidentes se deben a cortocircuitos en el sistema eléctrico.
Especialistas y usuarios han señalado que los operadores deben estar preparados no solo para conducir de manera segura, sino también para responder ante situaciones de emergencia. La capacitación es clave para corregir prácticas de riesgo, como el exceso de velocidad y el uso del teléfono celular mientras se conduce. Además, los conductores deben realizar revisiones preventivas antes de cada recorrido, asegurándose de no estar bajo los efectos de alcohol o drogas, ajustar espejos, portar licencia vigente y revisar la documentación del vehículo.
La inspección exterior de los camiones es fundamental para detectar fugas de aceite, gasolina o diésel, así como ruidos o condiciones inusuales. También se requiere una revisión periódica del sistema de frenos, incluyendo balatas, líneas de aire o líquido y tanques de presión. Los operadores deben conocer los protocolos para evacuar a los pasajeros de manera segura en caso de incendio, incluyendo el uso de salidas de emergencia o ventanas diseñadas para evacuación, que pueden contar con mecanismos para desprenderlas o martillos para romper cristales.
Durante una evacuación, los choferes deben dar instrucciones claras y calmadas para evitar el pánico y facilitar una salida ordenada, con especial atención a niñas, niños, adultos mayores y personas con movilidad limitada. Una vez fuera del camión, los pasajeros deben alejarse al menos 30 metros y reunirse en una zona segura, mientras el conductor verifica que todos hayan salido sin exponerse al fuego o humo.
Usuarios han reportado que no todas las unidades cuentan con medidas de seguridad adecuadas, como ventanas de emergencia funcionales o indicaciones visibles sobre qué hacer en caso de emergencia. Algunos camiones son antiguos y presentan malas condiciones, y aunque en algunas unidades se han visto extintores, no hay suficiente guía sobre su uso. Otros usuarios ni siquiera han notado la presencia de extintores o ventanas de emergencia en los camiones, lo que incrementa la preocupación por la seguridad en el transporte público urbano de Hermosillo.
