La visita incluye Uruguay, Argentina y Perú, con 14 vuelos y cerca de 40 discursos previstos hasta el 17 de noviembre de 2026.
El papa León XIV inició el 6 de noviembre de 2026 su primera gira apostólica por Latinoamérica, apenas un mes después de haber sido sometido a una cirugía para extirparle un tumor canceroso en el pulmón. La gira, que se extenderá hasta el 17 de noviembre, contempla visitas a Uruguay, Argentina y Perú, con una agenda que incluye 14 vuelos y cerca de 40 discursos.
El viaje comenzó con el despegue del avión papal, operado por Ita Airways, a las 7:05 horas locales, llevando a bordo a la delegación vaticana y a 80 periodistas internacionales. El papa León XIV, de 71 años, aterrizó a las 16:30 horas en el Aeropuerto Internacional de Montevideo, donde fue recibido por el presidente uruguayo Yamandú Orsi. Posteriormente, participó en la ceremonia oficial de bienvenida en la Plaza Independencia y sostuvo encuentros con autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático en Uruguay.
El Vaticano confirmó que no se han establecido medidas médicas adicionales para este viaje, y que el papa se encuentra en buena salud tras la cirugía. Uno de los propósitos de la visita, según explicó el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, es promover la unidad y el diálogo en América Latina, en un contexto de profundas polarizaciones sociales. La gira también servirá para evaluar la resistencia del pontífice ante una agenda intensa de actividades religiosas y oficiales.
Durante su estancia en Uruguay, el papa celebrará vísperas en la catedral y oficiará una misa en el Parque París Londres en Paysandú. En este país, más del 40% de la población se declara sin religión, una realidad reconocida por Parolin, quien envió un mensaje de aliento a los católicos uruguayos.
En Argentina, Parolin destacó que el papa León XIV llegará a una nación que guarda un recuerdo vívido del papa Francisco, a quien buscará rendir homenaje y cumplir el anhelo de los argentinos de recibir al sucesor de Pedro. Finalmente, en Perú, donde el papa vivió durante 20 años, su regreso como Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal tiene un significado especial para quienes lo conocieron.
