La ONU solicitó establecer límites al desarrollo y uso de la inteligencia artificial debido a sus riesgos para derechos fundamentales.
El desarrollo de la inteligencia artificial representa un desafío que va más allá del ámbito tecnológico. La organización advirtió que la IA puede afectar derechos como la privacidad, la seguridad, la salud, la libertad y la vida democrática.
Volker Türk, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, alertó sobre los riesgos que implica el avance de sistemas autónomos que toman decisiones con mínima intervención humana.
La ONU también expresó preocupación por las aplicaciones de la inteligencia artificial en conflictos armados e infraestructura crítica, sectores que tienen consecuencias directas sobre las personas.
Ante esta situación, Naciones Unidas impulsa una discusión internacional para establecer reglas claras sobre el desarrollo y control de la inteligencia artificial.
El debate actual se centra en quién debe controlar la IA y bajo qué límites, con el objetivo de que el desarrollo tecnológico no supere las garantías que protegen los derechos humanos.
