Francisco Antonio Esparza Yáñez es el único de diez trabajadores privados de la libertad cuyo paradero sigue sin conocerse desde enero de 2026.
El 23 de enero de 2026, Francisco Antonio Esparza Yáñez desapareció en el campamento La Clementina, ubicado en Concordia, Sinaloa. Ese día, diez trabajadores fueron privados de la libertad; nueve de ellos fueron posteriormente localizados sin vida, mientras que el paradero de Esparza Yáñez permanece sin esclarecerse a ocho meses del hecho.
La familia de Francisco Antonio Esparza Yáñez ha manifestado que mantiene la esperanza de encontrarlo con vida. Alán Esparza, hijo del ingeniero desaparecido, expresó que la fe de la familia sigue intacta y subrayó que la inseguridad en la región no debe eximir a las empresas de su responsabilidad de proteger a sus empleados.
Odracir Espinoza, representante legal de las víctimas, ha solicitado que se investiguen las condiciones de seguridad en la zona antes de la desaparición y si la empresa minera Vizsla Silver implementó medidas preventivas adecuadas. La representación legal también ha pedido a Vizsla Silver que aporte cámaras de video y testimonios de directivos para integrarlos a la carpeta de investigación. Hasta el momento, la empresa no ha comparecido para proporcionar estos elementos en los términos requeridos.
Entre enero de 2025 y enero de 2026 se registraron aproximadamente 12 incidentes de distinta naturaleza en la región de Concordia. En abril de 2025, Vizsla Silver habría solicitado a los trabajadores regresar a sus hogares por condiciones de inseguridad y, posteriormente, pidió su retorno al campamento.
La representación legal ha solicitado a la Fiscalía General de la República un informe sobre todas las detenciones relevantes en la zona, incluyendo la detención, el 8 de septiembre, de dos líderes que la Secretaría de Seguridad Pública relaciona con el caso Concordia.
El caso ha puesto en el centro la necesidad de revisar las condiciones en que operan las compañías mineras en zonas de riesgo, así como la responsabilidad de las empresas en la protección de sus trabajadores. La familia de Esparza Yáñez inicialmente confió en los mecanismos internos de la empresa antes de acudir a los medios de comunicación.
