Fiscales estadounidenses acusan a Maduro y su esposa de conspiración para cometer tortura y detallarían un sistema de represión desde 2013.
Fiscales de Nueva York presentaron nuevos cargos contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por la presunta tortura a ciudadanos estadounidenses y otras personas detenidas bajo el Gobierno venezolano. Ambos enfrentan un cargo adicional por conspiración para cometer tortura, según la acusación formalizada en Estados Unidos.
De acuerdo con los fiscales, desde que Maduro asumió la presidencia en 2013, autorizó el uso de la tortura contra personas específicas y supervisó un sistema diseñado para emplear tortura, detención arbitraria y violencia como medios de represión contra la oposición política. Entre los casos documentados, un oficial militar venezolano fue sometido a descargas eléctricas aproximadamente 20 veces, golpes, simulaciones de ahogamiento y fue colgado de las manos y los pies durante su detención.
Ciudadanos estadounidenses como Matthew Heath y Osman Khan denunciaron haber sufrido simulacros de ahogamiento, electrocución, amenazas de agresión sexual, uso de drogas que alteran la mente y aislamiento. Ambos fueron liberados en un intercambio de prisioneros en octubre de 2022. Además, los llamados ‘6 de Citgo’, seis ejecutivos petroleros detenidos en Venezuela durante casi cinco años, denunciaron condiciones brutales durante su reclusión.
Todos los detenidos estuvieron recluidos en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), dependencia señalada por Naciones Unidas por detenciones arbitrarias, malos tratos y prácticas de tortura contra opositores y sus familiares.
Maduro y Flores fueron capturados en enero de 2026 durante un operativo militar estadounidense en el palacio presidencial de Caracas. Ambos se han declarado inocentes de los cargos de conspiración para cometer narcoterrorismo y otros delitos, y permanecen detenidos sin fianza en Nueva York. El abogado de Maduro impugna la legalidad de su detención.
María Oropeza, coordinadora estatal de Vente Venezuela, calificó los nuevos cargos como una buena noticia para quienes buscan justicia y expresó su esperanza de que algún día enfrenten cargos por torturar a venezolanos.
