Las restricciones varían según el nivel educativo y contemplan excepciones para emergencias y necesidades de inclusión.
A partir del 3 de noviembre de 2026, entrará en vigor en México una nueva regulación que restringe el uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos personales en escuelas de educación básica, media superior y superior. La medida fue establecida en el acuerdo 09/09/2026, publicado en el Diario Oficial de la Federación.
En el caso de la educación básica, que abarca preescolar, primaria y secundaria, los estudiantes no podrán utilizar teléfonos celulares durante la jornada escolar, incluidos los periodos de recreo. Los dispositivos deberán permanecer en casa o guardados durante las actividades escolares, o bien ser depositados bajo custodia de las autoridades educativas en un espacio designado por el plantel. Se prevén excepciones para situaciones de emergencia personal y para estudiantes con discapacidad, necesidades de accesibilidad, inclusión o salud.
Para la educación media superior, como preparatorias y bachilleratos, la regulación limita el uso de dispositivos personales para fines distintos a los educativos. Cada plantel determinará las medidas específicas mediante consultas y acuerdos con su comunidad escolar. Entre las opciones se encuentran mantener los teléfonos guardados, retirarlos y resguardarlos bajo custodia, permitir su uso en horarios o espacios determinados, o establecer días específicos para su utilización como herramientas de aprendizaje.
En el nivel de educación superior, la regulación busca fomentar el uso responsable y seguro de los dispositivos durante la jornada escolar, de acuerdo con los lineamientos y acuerdos de cada institución.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que la regulación fue resultado de consultas con docentes de distintos niveles educativos y acuerdos con autoridades estatales. Mario Delgado Carrillo, titular de la SEP, señaló que el 81% de los maestros consultados apoyó la regulación del uso de teléfonos celulares en las escuelas. Antes de la entrada en vigor, se realizaron asambleas con madres, padres de familia, tutores y otros integrantes de las comunidades educativas para informar y establecer acuerdos sobre la aplicación de la medida.
El documento oficial advierte que el uso inadecuado, excesivo o sin regulación de los dispositivos puede interferir en la atención, concentración, interacción y aprovechamiento académico de los estudiantes.
La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) cuestionó que niñas, niños y adolescentes no fueran consultados directamente para establecer las nuevas restricciones. Además, Redim señaló que la regulación del entorno digital no debe limitarse a restringir el acceso a internet, redes sociales o teléfonos celulares dentro de las escuelas, y consideró necesario construir espacios digitales seguros que garanticen los derechos de niñas, niños y adolescentes y prevengan formas de violencia en internet.
