En Hermosillo, la huelga en la Universidad de Sonora (Unison) cumple cinco días sin avances, luego de que las negociaciones entre el Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUS) y las autoridades universitarias se estancaran.
A pesar de múltiples reuniones y propuestas presentadas, los docentes mantienen el paro de actividades como medida para exigir el cumplimiento de sus demandas. La rectora Dena María Camarena reconoció públicamente la apertura al diálogo y la justicia de algunas peticiones, pero la tensión escaló tras un comunicado de la universidad que rechazó acusaciones de desinterés por parte del sindicato.
El 16 de mayo, los académicos realizaron una protesta simbólica en el Cerro de la Campana, donde colocaron una lona para visibilizar la huelga. El secretario general del STAUS, Cuauhtémoc Nieblas Cota, afirmó que la universidad no ha respondido a sus demandas y calificó la huelga como un derecho legítimo.
El sindicato solicitó la intervención del gobernador Alfonso Durazo Montaño y de la Subsecretaría de Educación Superior para mediar en el conflicto. Además, convocaron a un debate público con la rectora, que fue rechazado por la Unison, argumentando que estos ejercicios no contribuyen a la solución y forman parte de una estrategia de confrontación.
La universidad informó que el proceso formal de revisión salarial concluyó tras una orden judicial que archivó el expediente relacionado con el emplazamiento a huelga. Por su parte, el abogado general de la Unison, Rafael Ramírez, señaló que el paro es ilegal y pidió a los docentes valorar los esfuerzos realizados por la institución.
Este lunes, el STAUS realizó un cierre simbólico en el Poder Judicial para exigir respeto al derecho de huelga y denunció diversas acciones de la universidad que calificaron como agravios, entre ellas la negativa a reuniones plenarias, el uso de fuerza pública y el desconocimiento de acuerdos previos sobre guarderías y educación especial.
La Unison reiteró que durante el proceso se llevaron a cabo 38 reuniones con cerca de 75 horas de trabajo, negando que se haya cerrado el diálogo. Mientras tanto, el movimiento sindical continúa activo sin acuerdos concretos para levantar la huelga.
El debate público convocado por el STAUS se realizó con la participación de estudiantes y algunos académicos, aunque sin la presencia de la rectora ni representantes oficiales de la universidad.
