Estudios proyectan un crecimiento de 16.3% anual para el mercado mexicano en la próxima década, impulsado por la transición energética global
Ciudad de México, 30 de octubre de 2025.– En medio de la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China, México se perfila como un actor estratégico en la cadena global de suministro de tierras raras —los 17 elementos esenciales para la fabricación de baterías, imanes, turbinas eólicas y componentes de inteligencia artificial—, de acuerdo con un análisis publicado por La Jornada.
Previo a la reunión de esta semana entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping, ambos gobiernos acordaron postergar las restricciones a la exportación de estos minerales hacia territorio norteamericano. La decisión abre la posibilidad de que nuevos países, como México, ganen terreno en el abastecimiento mundial de estos insumos críticos.
México, centro emergente de minerales estratégicos
Un estudio de la consultora IMARC Group proyecta que el mercado mexicano de tierras raras podría crecer a una tasa anual de 16.36% durante la próxima década, pasando de 149.28 millones de dólares en 2024 a 535.71 millones en 2033.
Aunque México aún no figura entre los principales productores ni cuenta con reservas cuantificadas, su ubicación geográfica, cercanía con Estados Unidos y potencial minero en estados como Sonora, Coahuila y Chihuahua, lo posicionan como un socio clave para la diversificación de la oferta global.
“El potencial de México en el mercado de tierras raras podría transformar su papel económico en la región, especialmente ante la demanda de tecnologías verdes y electromovilidad”, señaló el informe.
China mantiene el liderazgo mundial
Actualmente, China concentra el 69% de la producción global con 270 mil toneladas métricas extraídas en 2024, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). En contraste, Estados Unidos representó el 11.5% del total, con 45 mil toneladas y un valor de 260 millones de dólares.
En cuanto a reservas, el gigante asiático lidera con 44 millones de toneladas, seguido de Brasil (21 millones), India (6.9 millones), Australia (5.7 millones), Rusia (3.8 millones) y Vietnam (3.5 millones). Estados Unidos apenas posee 1.9 millones, equivalente al 2.1% de las existencias globales.
Oportunidad estratégica para México
La transición hacia energías limpias y la demanda de materiales críticos abren una ventana para que México consolide su papel como nuevo centro regional de procesamiento y exportación de tierras raras, fortaleciendo al mismo tiempo su relación comercial dentro de América del Norte.
De materializarse este escenario, el país diversificaría su matriz productiva y se integraría a la reconfiguración geoeconómica derivada de la disputa comercial entre Washington y Pekín, consolidando su posición como socio estratégico en la era de la energía sostenible.
