La reforma constitucional, firmada el 7 de octubre de 2026 por Claudia Sheinbaum, exige nacionalidad mexicana exclusiva para estos cargos; se publicará en el Diario Oficial.
A partir de 2028, quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán contar únicamente con la nacionalidad mexicana. Así lo establece la reforma constitucional firmada el miércoles 7 de octubre de 2026 por la presidenta Claudia Sheinbaum, tras su aprobación por mayoría calificada en ambas cámaras del Congreso y el respaldo de 22 legislaturas estatales.
La medida será oficializada con la publicación del decreto correspondiente en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación el mismo 7 de octubre de 2026. El nuevo requisito constitucional señala que las personas con doble nacionalidad podrán competir por estos cargos solo si renuncian previamente a la nacionalidad distinta a la mexicana.
El procedimiento específico para la renuncia a la nacionalidad extranjera aún deberá ser definido mediante disposiciones reglamentarias, las cuales serán emitidas posteriormente. El Instituto Nacional Electoral será la instancia ante la que los aspirantes deberán acreditar el cumplimiento de este requisito al momento de su registro.
La reforma impactará a quienes busquen contender en los procesos electorales federales y locales a partir de 2028, estableciendo como condición indispensable la nacionalidad mexicana exclusiva para los principales cargos ejecutivos del país.
