La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, afirmó que enfrenta una persecución política tras ser imputada formalmente en un proceso legal.
Campos aseguró que “todo el aparato se ha levantado en su contra”, señalando que la imputación responde a intereses que buscan afectarla políticamente.
La funcionaria destacó que continuará defendiendo su inocencia y rechazó las acusaciones en su contra.
