El nuevo ciclo agrícola inició con suficiente humedad y disponibilidad de agua en los valles del Yaqui y Mayo, pese a daños localizados en Navojoa.
Las lluvias registradas recientemente en el sur de Sonora han dejado un balance general positivo para el sector agrícola, especialmente en los valles del Yaqui y Mayo. De acuerdo con reportes de la Asociación de Organismos Agrícolas del Sur de Sonora, la mayor parte de la infraestructura hidroagrícola y las áreas de cultivo en el Valle del Yaqui no sufrieron daños de consideración.
En contraste, algunas zonas del Valle del Mayo, particularmente en el municipio de Navojoa, sí experimentaron inundaciones que afectaron granjas y causaron daños en la infraestructura del distrito de riego. Las autoridades correspondientes ya se encuentran atendiendo estos daños para restablecer las condiciones óptimas en la región.
A pesar de estos incidentes localizados, el aporte de humedad generado por las precipitaciones es considerado favorable para las actividades agrícolas en ambos valles. El nuevo ciclo agrícola inició formalmente el 1 de octubre, y la disponibilidad de agua está garantizada para este periodo, aunque existen algunas limitaciones para la planeación de las siembras.
La superficie agrícola conjunta entre los valles del Yaqui y Mayo es de aproximadamente 300 mil hectáreas. Para el ciclo agrícola actual, se estima que alrededor del 60% de esta superficie será sembrada, mientras que el resto permanecerá sin cultivar. Según los productores, el principal reto que enfrentan no es la falta de agua, sino la baja rentabilidad derivada de la ausencia de políticas federales adecuadas, lo que impacta directamente en la superficie cultivada y en la viabilidad económica del sector.
