La medida responde a un juicio de amparo promovido por Nuestro Futuro, que cuestiona la autorización ambiental otorgada al proyecto.
Un juez federal en Sonora otorgó una nueva suspensión definitiva que impide a la empresa Amigo GNL iniciar o continuar obras en Guaymas, mientras se resuelve el juicio de amparo promovido por la asociación civil Nuestro Futuro. Esta medida representa un freno temporal para el proyecto energético, sin que implique su cancelación permanente.
La asociación civil Nuestro Futuro amplió su demanda para cuestionar la autorización de impacto ambiental otorgada al proyecto Amigo GNL. Previamente, ya se había obtenido una suspensión que impedía a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) emitir dicha autorización mientras se resolvía el juicio.
Cuestionamientos sobre la autorización ambiental
La empresa Amigo GNL presentó un documento fechado el 13 de abril, en el que exhibe que ya cuenta con autorización de impacto ambiental. Sin embargo, la asociación civil cuestiona por qué esta autorización no fue informada durante el proceso judicial y por qué tuvieron conocimiento de ella a través de autoridades estadounidenses. “Esperamos que la suspensión se mantenga vigente, porque verdaderamente los impactos y las violaciones a los derechos a la información que estamos señalando son muy graves. Cuestionamos por qué se otorgó desde abril la autorización y por qué hasta agosto nos tuvimos que enterar por otros medios, en un proceso de monitoreo con autoridades de Estados Unidos.”
En mayo, la autoridad argumentó ante el juez que no había emitido ninguna autorización, lo que permitió que se dictara la primera suspensión. La asociación civil también pidió a la autoridad que explique públicamente por qué se da prioridad a intereses de empresas extranjeras, a pesar de la existencia de juicios y de que en la consulta pública hubo más de cuatro mil 800 comentarios en contra del proyecto.
Alcance y características del proyecto Amigo GNL
Amigo GNL contempla infraestructura para licuar gas proveniente de Estados Unidos y exportarlo por vía marítima hacia Asia. En su segunda fase, el proyecto podría movilizar más de 7.8 millones de toneladas de gas natural licuado al año y hasta 175 buques metaneros por el Golfo de California.
La suspensión definitiva se mantendrá vigente hasta que se resuelva el juicio de amparo, proceso que podría prolongarse al menos dos años. “Es un freno temporal hasta que se resuelva el juicio, hasta que haya una sentencia. Ahorita no podemos decir que el proyecto está frenado en su totalidad, porque justo para eso es la suspensión: para mantenerlo frenado de aquí hasta que se resuelva nuestro juicio. Si la sentencia tuviera efectos de revocar la autorización, entonces ahí sí se estaría hablando de un freno permanente.”
