Los hermanos enfrentan cargos de homicidio calificado y tentativa tras el ataque del 1 de octubre; podrían recibir hasta 60 años de prisión.
Los hermanos David “N” y Carlos “N” fueron vinculados a proceso y enviados a prisión preventiva por los delitos de homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa, luego del ataque perpetrado el 1 de octubre en la Escuela Secundaria Número 13 de Torreón, Coahuila. El juez determinó que ambos permanecerán en prisión mientras se desarrolla la investigación complementaria, cuyo plazo fue fijado en seis meses y concluirá el 4 de abril de 2027.
El ataque ocurrió a las 08:30 horas, cuando los gemelos ingresaron al plantel portando armas blancas y artefactos explosivos tipo petardo. Durante el incidente, gritaron frases como “¡Primer aviso!” y “¡Vamos por todas las mujeres!”, lo que provocó que los estudiantes se resguardaran en los salones. El primer blanco fue el profesor de español, Ricardo Quintanar, quien resultó gravemente herido. El personal docente logró desarmar y retener a los agresores hasta la llegada de las autoridades.
Como resultado del ataque, la subdirectora perdió la vida y cuatro personas resultaron lesionadas: una alumna de preparatoria que ya fue dada de alta, el director que permanece hospitalizado pero fuera de peligro, un maestro estable en terapia intensiva y un estudiante en terapia intensiva con evolución favorable. Los delitos imputados a los gemelos incluyen las agravantes de ventaja, alevosía, brutal ferocidad y saña, por lo que podrían enfrentar una condena de hasta 60 años de prisión cada uno.
Las autoridades escolares implementaron una ruta de atención y contención socioemocional para la comunidad afectada, que contempla visitas domiciliarias, reuniones con padres y envío de actividades de refuerzo educativo. Por su parte, el gobierno federal anunció la elaboración de un marco normativo para obligar a plataformas digitales a restringir contenidos violentos, con obligaciones para la detección, reporte y eliminación de publicaciones que inciten a la agresión física. La investigación identificó que el móvil principal del ataque fue la intención de imitar masacres cometidas por personas extranjeras, basándose en imágenes y artículos hallados entre las pertenencias de los detenidos.
