Manifestaciones en Milán y Bolonia dejaron heridos, detenidos y afectaciones en comercios y transporte urbano.
El 17 de octubre de 2026, Italia vivió una jornada de protestas por el aumento del costo de la vida que derivó en enfrentamientos entre manifestantes y policías en las ciudades de Milán y Bolonia. En Milán, los disturbios comenzaron frente a la catedral gótica, donde manifestantes arrojaron piedras y objetos contra las líneas policiales que resguardaban la plaza principal. La policía respondió con gas lacrimógeno para dispersar a los participantes.
Elementos antidisturbios desalojaron a personas encapuchadas que ingresaron a la Galería Vittorio Emanuele II, uno de los puntos más concurridos del centro de la ciudad. Ante la violencia, los comercios de la zona cerraron sus cortinas de seguridad y los turistas evacuaron el área. Además, el sistema de transporte urbano suspendió el servicio en la estación central de metro del Duomo durante los incidentes. Las autoridades reportaron personas heridas y realizaron diversas detenciones en Milán.
En Bolonia, también el 17 de octubre, se registraron confrontaciones físicas durante una concentración ciudadana. La policía utilizó cañones de agua para dispersar a la multitud y restablecer el tránsito peatonal. El operativo en Bolonia concluyó con el arresto de siete personas, según la agencia ANSA.
Ese mismo día, en Francia, decenas de miles de personas protestaron en distintas ciudades por el aumento de precios y el deterioro de los servicios públicos, con choques directos con la policía. Las movilizaciones en Italia y Francia reflejan el descontento social ante el encarecimiento de la vida y la presión sobre los servicios urbanos.
