El ataque ocurrió al término de la segunda marcha ciudadana en Guadalajara; también hubo daños en el Congreso y comercios.
El 18 de octubre de 2026, un grupo de personas encapuchadas incendió y derribó una de las hojas de la puerta del Palacio de Gobierno de Jalisco, en el Centro Histórico de Guadalajara, al término de la segunda marcha ciudadana para exigir agua limpia en la Zona Metropolitana. Miles de personas participaron en la movilización, reclamando mejoras en la calidad del agua potable y respuestas de las autoridades.
La jornada, que inició de forma pacífica, fue alterada por actos violentos atribuidos a personas que se separaron de la protesta principal. Los encapuchados derribaron vallas metálicas de protección y las usaron para golpear los accesos del inmueble histórico. Además, arrojaron objetos contra la fachada y prendieron fuego a una de las puertas del Palacio de Gobierno. Algunos participantes ingresaron a una zona del edificio y arrojaron diversos objetos, encontrando estructuras metálicas y protecciones secundarias en el interior.
Elementos de seguridad resguardaron las instalaciones y utilizaron extintores para sofocar los conatos de incendio e impedir que el fuego se extendiera. Los organizadores y otros asistentes llamaron a mantener el carácter pacífico de la movilización y rechazaron las acciones de los encapuchados, lo que obligó a modificar el desarrollo de la protesta.
Durante la misma jornada, se registró un incendio en el acceso principal del Congreso del Estado de Jalisco y se reportaron daños en establecimientos comerciales de la zona del Centro Histórico de Guadalajara. Entre las demandas de los manifestantes se encuentran mejorar la calidad y el suministro del agua, esclarecer denuncias de abusos policiales durante la protesta del 11 de octubre y garantizar justicia para las personas detenidas en esa movilización.
Al cierre de los reportes, no se disponía de una evaluación completa del costo de los daños al Palacio de Gobierno ni de un balance definitivo de personas lesionadas.
