El ataque ocurrió tras la separación de un grupo de manifestantes de la Marcha por el Agua; también hubo daños en el Congreso y el Poder Judicial.
El 18 de octubre, un grupo de personas encapuchadas atacó el Palacio de Gobierno de Jalisco, ubicado en el Centro Histórico de Guadalajara, causando destrozos y provocando un incendio en el acceso principal del edificio. Los atacantes derribaron parte del cerco de seguridad y utilizaron vallas metálicas, barricadas y herramientas para golpear la entrada del inmueble. Además, lanzaron cohetones y petardos contra la estructura del Palacio.
El ataque se produjo después de que un grupo de manifestantes se separara de la Marcha por el Agua, una movilización pacífica convocada por colectivos ciudadanos. Los presuntos integrantes del llamado “bloque negro” fueron señalados como responsables de los actos vandálicos. Elementos de seguridad dentro del edificio utilizaron extintores para intentar contener las agresiones y dispersar a los atacantes.
Durante los disturbios, se registraron confrontaciones entre los encapuchados y participantes de la protesta que permanecían en la Plaza de Armas. Organizadores y ciudadanos reclamaron a los encapuchados y les exigieron cesar los actos vandálicos. Los incidentes violentos se extendieron a otros puntos del primer cuadro de la ciudad.
En el Congreso del Estado de Jalisco, un grupo lanzó bombas molotov contra el acceso principal, provocando un incendio que fue controlado. También se reportó un incendio en el acceso al Poder Judicial, el cual fue sofocado con extintores. Además, hubo daños a establecimientos comerciales, incluyendo una cafetería en la calle Pedro Moreno.
Una persona resultó lesionada durante los actos vandálicos en la zona. Ante la escalada de violencia, los organizadores suspendieron la movilización para evitar mayores confrontaciones y proteger a los asistentes. Hasta el momento, no se ha proporcionado un balance oficial de personas detenidas ni una evaluación de daños o del estado de salud del lesionado.
