El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, hizo un llamado a los ciudadanos cubanos para construir una “nueva Cuba” libre del control de las élites militares y con una relación renovada con Washington. En un mensaje con motivo del aniversario de la independencia cubana, Rubio reconoció las dificultades económicas y humanitarias que enfrenta la isla, exacerbadas por el bloqueo estadounidense.
Rubio anunció que Estados Unidos está dispuesto a entregar 100 millones de dólares en ayuda humanitaria destinada a alimentos y medicinas, condicionando la distribución de estos recursos a organizaciones como la Iglesia u otros grupos caritativos confiables.
El funcionario acusó directamente al conglomerado militar Gaesa, fundado por el expresidente Raúl Castro, de enriquecerse a costa de la población cubana que sufre carencias básicas como electricidad, combustible y alimentos. Señaló que, tras la interrupción del subsidio petrolero de Venezuela luego de la captura del líder Nicolás Maduro, la élite militar adquirió combustible para uso privado mientras exigía sacrificios a la ciudadanía.
Rubio evitó mencionar la orden del presidente Donald Trump para impedir el suministro de crudo a Cuba, pero enfatizó que la verdadera barrera para un mejor futuro en la isla son quienes actualmente controlan el país. Propuso un modelo similar al de Jamaica, República Dominicana y Bahamas, donde los ciudadanos comunes puedan tener acceso a negocios como gasolineras, tiendas y restaurantes.
Este pronunciamiento se da en un contexto de crecientes tensiones entre Washington y La Habana, con amenazas de Trump sobre tomar el control de la isla y sanciones dirigidas al liderazgo cubano y a Gaesa. Además, se espera que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presente cargos formales contra Raúl Castro relacionados con el derribo de aviones de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
El anuncio coincide con la conmemoración en Miami por parte del exilio cubano del 20 de mayo como Día de la Independencia de Cuba, fecha que el gobierno cubano no reconoce y considera como el inicio de una república bajo tutela estadounidense.
Marco Rubio, de ascendencia cubana, difundió un video con motivo del aniversario de la primera presidencia democrática en la isla, un evento que el gobierno cubano no celebra.
