Dulces De la Rosa, reconocida empresa mexicana, decidió mantener el proceso manual de envoltura de sus mazapanes. Enrique Michel Velasco, director general, optó por no automatizar esta etapa de producción para conservar fuentes de empleo.
La automatización habría permitido reducir costos e incrementar la producción. Sin embargo, la decisión se tomó tras el agradecimiento de una trabajadora que compartió el impacto positivo que su empleo tiene en su familia, incluyendo la graduación de uno de sus hijos como ingeniero.
Michel Velasco explicó que su postura se basa en una filosofía empresarial donde “las personas están por encima de los números”. En un podcast reciente, destacó que “un negocio no debe medirse únicamente por sus ganancias, sino también por los valores y el impacto que genera en quienes trabajan en él”.
Esta decisión mantiene la tradición de que los trabajadores envuelvan los mazapanes, en un contexto donde la automatización y la inteligencia artificial avanzan en diversos sectores. La medida resalta el compromiso de Dulces De la Rosa con el empleo y el bienestar social, priorizando el impacto humano sobre la eficiencia tecnológica.
Con esta postura, la empresa reafirma su enfoque en valores y responsabilidad social, manteniendo empleos en la comunidad y preservando una práctica tradicional en su producción.
