Comerciantes de Hermosillo e Ímuris señalan que la llegada de productos importados y el cambio en tradiciones afectan sus ingresos.
La venta de flor de cempasúchil ha registrado una disminución en Hermosillo y la región de Ímuris, Sonora, de acuerdo con testimonios de productores y comerciantes locales. Señalan que la principal causa de esta baja es la competencia que representan las flores artificiales y los productos de importación, que cada vez ganan más espacio en el mercado durante la temporada del Día de Muertos.
Desde el jueves previo a la publicación, comerciantes comenzaron a instalar puestos en diferentes panteones de Hermosillo, como parte de la preparación para la venta de flores tradicionales. Miguel Ruiz, productor con 36 años de experiencia en el cultivo y venta de cempasúchil en el ejido La Mesa, Ímuris, comercializa su producto en las inmediaciones del panteón Yáñez. Ruiz explicó que la siembra de cempasúchil inicia en julio y que decenas de familias en Ímuris y sus alrededores dependen de esta actividad como fuente de ingresos desde hace décadas.
Según los comerciantes, la llegada de flores artificiales y mercancía importada representa un reto creciente. Ruiz comentó que “va cambiando, cada año se vende menos, hay mucha flor artificial, sacan todo los negocios, hay mucha flor de fuera, de un día para otro llega la mercancía y te ganan”. Además, considera que el aumento en la práctica de incinerar a los difuntos ha reducido la demanda de flores naturales, afectando aún más la tradición de adornar tumbas con cempasúchil.
La situación ha generado preocupación entre los productores locales, quienes observan cómo la competencia y los cambios en las costumbres impactan tanto en la economía de las familias dedicadas a la floricultura como en la preservación de las tradiciones del Día de Muertos.
