El cabildo de Hermosillo institucionalizó el día 10 de cada mes como Día de la Salud Mental en la capital sonorense.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) instituyó el Día Mundial de la Salud Mental con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre la importancia del bienestar emocional y visibilizar trastornos mentales comunes como la depresión y la ansiedad. Según datos de la OMS, más de 300 millones de personas en el mundo padecen depresión, considerada la principal causa de discapacidad laboral y familiar. Además, muchos de quienes sufren depresión también presentan síntomas de ansiedad, lo que agrava el impacto en su vida cotidiana y en la economía global.
Un estudio dirigido por la OMS estima que los trastornos mentales generan pérdidas de productividad por un billón de dólares estadounidenses al año a nivel mundial. La globalización ha incrementado el estrés relacionado con el trabajo y los trastornos asociados, afectando tanto a la salud física como mental de las personas. La enfermedad mental puede manifestarse cuando una predisposición genética hereditaria se activa por factores estresantes, entre los que destacan la frustración o el conflicto con el instinto de supervivencia y auto-preservación. Necesidades básicas como empleo remunerado, orgullo en los logros y vivienda propia son fundamentales para la estabilidad emocional; el fracaso en satisfacerlas puede derivar en estrés y ansiedad.
En Hermosillo, el cabildo local institucionalizó el día 10 de cada mes como el Día de la Salud Mental, reforzando la importancia de la atención a este tema en la capital sonorense. La ciudad cuenta con un Centro de atención a la mujer y realiza eventos dirigidos a jóvenes enfocados en la salud mental.
El estrés puede afectar al organismo en tres planos: físico, emocional-sexual y mental-espiritual. Cambiar pensamientos y sentimientos negativos puede tener un impacto positivo en el cuerpo y la salud. Sin embargo, el miedo a sustancias, alimentos o estímulos ambientales puede desencadenar paranoia medioambiental y ansiedad.
El reloj biológico humano está sincronizado con los ciclos diarios de luz y oscuridad. El ciclo nocturno, especialmente entre las 22:00 y las 2:00 horas, es crucial para que el cuerpo se limpie, repare y rejuvenezca. Durante este periodo, el hígado realiza funciones vitales como suministrar nutrientes, descomponer sustancias nocivas, mantener limpia la sangre, producir bilis y sintetizar proteínas. Dormir bien en este horario es necesario para que el hígado y los riñones cumplan sus funciones de purificación y equilibrio. Realizar actividades mentales o físicas durante este tiempo puede impedir la limpieza sanguínea, lo que puede llevar a la acumulación de toxinas, daño a células y órganos, y elevar la acidez corporal. Una elevada toxicidad sanguínea puede inducir la secreción de hormonas del estrés, confusión mental y daños en el sistema cardiovascular.
