Yolanda Ramírez, brigadista de la Dirección de Salud Mental del Estado, enfatiza la importancia de la intervención inmediata ante señales de crisis.
La psicóloga Yolanda Ramírez, brigadista de la Dirección de Salud Mental del Estado, advirtió que una crisis suicida es una emergencia y no debe considerarse una simple llamada de atención. Ramírez subrayó que la intervención inmediata puede ser determinante para la vida de la persona que atraviesa esta situación.
En Hermosillo, Sonora, Ramírez relató el caso de una adolescente de 14 años que llegó a consulta con pensamientos suicidas. Explicó que, en ocasiones, los padres minimizan las señales de crisis con frases como “es una dramática” o “ya avisó que no lo va a hacer”. La especialista enfatizó que, aunque se piense que la persona busca llamar la atención, es fundamental brindar apoyo, ya que puede estar experimentando un dolor que no sabe manejar.
Importancia de la red de apoyo y la intervención
Ramírez destacó que la red de apoyo debe acompañar y buscar ayuda profesional, evitando respuestas como “arréglatelas tú”. Señaló que la prevención implica dejar de juzgar, escuchar y tomar en serio cualquier señal de crisis. Además, recomendó que, si una persona está intentando quitarse la vida y no hay un profesional capacitado cerca, se debe llamar inmediatamente al 911, mantener la calma y seguir las indicaciones de emergencia.
Romper el estigma y analizar las circunstancias
La psicóloga insistió en la importancia de hablar de salud mental, reconocer señales y romper el estigma, ya que esto puede abrir posibilidades de ayuda. También mencionó que las estadísticas de suicidio deben analizarse considerando las historias y circunstancias detrás de cada caso. Según Ramírez, cuando una persona piensa en quitarse la vida, busca terminar con un sufrimiento insoportable, no necesariamente dejar de existir.
