El Hospital “Dr. Fernando Ocaranza” en Hermosillo, principal centro médico del ISSSTE en Sonora, atraviesa una crisis por falta de mantenimiento e infraestructura insuficiente, afectando a más de 100 mil derechohabientes en la entidad.
La falla en el sistema de aire acondicionado que duró dos semanas, expuso la precariedad del hospital ante temperaturas superiores a 40°C, lo que motivó una protesta de personal médico y usuarios que bloquearon el Blvd. Morelos para exigir atención a las múltiples deficiencias.
Entre las quejas destacan problemas en el drenaje, falta de agua caliente, cancelaciones y reprogramaciones constantes de cirugías, además de la negativa para subrogar servicios como laboratorio. La saturación del hospital obliga a atender pacientes de todo el estado, lo que agrava la situación.
Un caso emblemático es el de un adulto mayor de Navojoa que viajó a Hermosillo para una cirugía de rodilla, pero fue cancelada porque su médico estaba de vacaciones, lo que refleja la falta de coordinación y recursos.
El hospital, que opera desde los años 60, presenta un desgaste estructural significativo. María Eugenia Rodarte, presidenta de la asociación de jubilados federalizados, destacó que el deterioro abarca desde la red hidráulica y eléctrica hasta el sistema de climatización, y señaló que ni administraciones anteriores lograron resolver estos problemas.
El gobernador Alfonso Durazo visitó el hospital y escuchó a los manifestantes. Tras una revisión técnica, la dirección del ISSSTE se comprometió a evaluar y priorizar las intervenciones necesarias para mejorar la infraestructura y los servicios.
Entre las acciones recientes se reporta la impermeabilización de más de 6 mil metros cuadrados, reparaciones eléctricas e hidrosanitarias, y sustitución de luminarias y dispositivos en áreas quirúrgicas, como parte de un plan de mantenimiento urgente.
