Blanca Ponce presentó su renuncia al cargo de jueza luego de que se hicieran públicos señalamientos relacionados con su nombramiento como dirigente estatal de Morena en Sonora. La decisión se da en medio de cuestionamientos sobre la compatibilidad de su función judicial con su nueva responsabilidad política.
La renuncia fue formalizada ante las autoridades correspondientes, destacando la importancia de mantener la imparcialidad en el ámbito judicial. El caso ha generado debate en la opinión pública sobre la separación entre los poderes y la participación política de funcionarios públicos.
Morena Sonora confirmó el nombramiento de Ponce como dirigente estatal, lo que motivó la controversia y la posterior renuncia. Hasta el momento, no se han emitido declaraciones oficiales adicionales por parte de la exjueza ni del Poder Judicial de Sonora.
Este episodio subraya la atención que se da en Sonora a la transparencia y ética en el ejercicio de cargos públicos, especialmente cuando se cruzan funciones en el ámbito judicial y político.
