La decisión se tomó el 6 de noviembre de 2026 en un contexto de presiones inflacionarias y variaciones en el tipo de cambio.
El Banco de México redujo la tasa de interés de referencia a 6.25% tras un recorte de 25 puntos base realizado el 6 de noviembre de 2026. Esta decisión se adoptó en un entorno marcado por presiones inflacionarias y variaciones en el tipo de cambio, factores que han influido en la política monetaria nacional.
Actualmente, la cotización del dólar se mantiene en niveles cercanos a los 19 pesos, reflejando la volatilidad que afecta a los mercados financieros. El economista Carlos Azpe señaló que el comportamiento de estos mercados está vinculado a acontecimientos políticos en Estados Unidos, lo que añade incertidumbre al panorama económico mexicano.
Las empresas del sector tecnológico y de inteligencia artificial han mostrado dudas respecto a nuevas inversiones, debido a posibles regulaciones sobre el consumo de energía y agua. Este ambiente regulatorio genera incertidumbre y podría impactar las decisiones de inversión en el país.
En cuanto al impacto de los movimientos internacionales, el mercado mexicano presenta un alcance limitado en sus repercusiones directas, aunque se mantiene atento a los cambios globales. Por otro lado, el uso de tarjetas bancarias y transferencias electrónicas continúa en aumento en México; sin embargo, el 85% de las personas todavía utiliza efectivo, según datos recientes. El predominio del efectivo se atribuye a factores culturales, hábitos de consumo y la comodidad operativa que ofrece este medio.
En el comercio minorista, algunos establecimientos han impuesto cobros adicionales a los clientes que pagan con tarjeta bancaria. Ante esta situación, se ha señalado la necesidad de respetar los precios anunciados al consumidor final, independientemente del método de pago utilizado.
