El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso a Jay Clayton como nuevo Director de Inteligencia Nacional. Clayton es el fiscal federal que actualmente investiga al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Clayton encabeza la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, donde en abril pasado presentó cargos contra Rocha Moya y otros funcionarios sinaloenses acusados de facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Esta investigación marcó un precedente al ser el primer gobernador mexicano en funciones acusado formalmente en una corte estadounidense por narcotráfico.
El cargo de Director de Inteligencia Nacional implica coordinar agencias clave como la CIA, NSA y FBI, asesorando directamente al presidente en temas de seguridad nacional, terrorismo y crimen organizado.
La nominación de Clayton surge tras críticas por la designación interina previa de un candidato sin experiencia en inteligencia, lo que generó presión para elegir un perfil con mayor credibilidad institucional.
Antes de ser fiscal, Clayton fue presidente de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y socio en un despacho legal de Wall Street. Aunque no tiene experiencia operativa en inteligencia, ha liderado investigaciones complejas sobre corrupción y crimen organizado internacional.
Su posible nombramiento podría impactar la relación bilateral con México, dado que conoce expedientes sobre narcotráfico y redes políticas, y asumiría el control de la información estratégica para la cooperación en seguridad entre ambos países.
El Senado de Estados Unidos deberá confirmar su nombramiento, que de aprobarse, colocaría a Clayton al frente de la inteligencia estadounidense con un enfoque directo sobre asuntos relacionados con México.
