El calor intenso en Hermosillo se debe a su ubicación en la franja del desierto de Sonora y a condiciones urbanas que aumentan la temperatura local. La ciudad recibe radiación solar directa casi todo el año y presenta baja humedad, lo que genera un clima seco y caluroso.
Además, sistemas de alta presión atmosférica frecuentes impiden la formación de nubes, permitiendo que el sol caliente la superficie sin obstáculos. El crecimiento urbano con predominio de asfalto y concreto contribuye al fenómeno de “isla de calor”, ya que estos materiales almacenan calor durante el día y lo liberan por la noche, dificultando el enfriamiento nocturno.
La escasez de áreas verdes limita la evapotranspiración, proceso natural que ayuda a refrescar el ambiente. Esta combinación de factores geográficos y urbanos explica las altas temperaturas que caracterizan a Hermosillo.
Ubicación geográfica y clima
Hermosillo se encuentra sobre el paralelo 29° Norte, dentro de la zona de los desiertos subtropicales, bajo la influencia de la Célula de Hadley. Este sistema atmosférico transporta aire caliente desde el ecuador hacia los subtrópicos, donde desciende generando un cinturón global de alta presión que afecta la región.
La ciudad está situada al oeste de la Sierra Madre Occidental, lo que provoca un efecto de “sombra de lluvia”. Las masas de aire húmedo que cruzan la sierra pierden humedad en el lado este, mientras que en Sonora el aire seco y comprimido eleva la temperatura y la presión atmosférica, reforzando el calor.
Además, Hermosillo se asienta en una planicie de baja altitud, sin elevaciones significativas que favorezcan la formación de nubes o el enfriamiento del aire, lo que contribuye a que el aire caliente permanezca estancado.
Influencia del monzón de Norteamérica
Entre junio y septiembre, el monzón de Norteamérica modifica las condiciones atmosféricas en Hermosillo. El calentamiento intenso del suelo en mayo y junio genera una zona de baja presión que altera la dirección de los vientos, rompiendo los sistemas anticiclónicos y permitiendo la llegada de aire más húmedo, lo que puede moderar las temperaturas extremas durante esta temporada.
