El gobierno de México activó un protocolo sanitario especial para atender posibles casos de ébola en el país, con el fin de prevenir su propagación y garantizar una respuesta inmediata.
Esta medida contempla la vigilancia epidemiológica en puntos estratégicos, así como la capacitación del personal médico para la detección y manejo adecuado de la enfermedad.
Las autoridades de salud mantienen comunicación constante con organismos internacionales para actualizar los procedimientos y asegurar la protección de la población.
