La NASA anunció el inicio de misiones no tripuladas para establecer una base lunar, enviando más de 4 toneladas de carga en colaboración con Blue Origin durante la primera fase del proyecto.
El primer envío, previsto entre septiembre y noviembre, será realizado por el módulo Blue Origin Mark One Endurance, marcando la primera misión privada de aterrizaje en la Luna. Esta misión, llamada Moon Base One, llegará al cráter Shackleton en el polo Sur lunar, una zona clave por la posible presencia de hielo.
Posteriormente, se realizarán al menos dos misiones más antes de finalizar 2026. La segunda estará a cargo de Astrobotic Technology, con más de 500 kilogramos de carga, incluido un róver. La tercera misión, desarrollada por Intuitive Machines, se enfocará en estudiar las anomalías magnéticas lunares.
Estas actividades forman parte de una fase inicial que contempla 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029, con el objetivo de construir una base permanente en el polo Sur lunar, aprovechando los recursos naturales como el hielo para futuras misiones tripuladas.
El proyecto se desarrollará en tres etapas: la primera hasta 2029 con carga robotizada; la segunda entre 2029 y 2032, que incluirá misiones tripuladas semestrales y el traslado de 60 toneladas; y una fase final con presencia humana continua y hasta 150 toneladas de carga.
Entre los retos principales destacan las extremas temperaturas lunares, que oscilan entre 120°C durante el día y -120°C en la noche, además de la necesidad de desarrollar infraestructura que incluya satélites, vehículos lunares y drones para exploración.
