La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó un análisis a diversas marcas de papas fritas y detectó niveles elevados de grasa y sodio, además de la presencia de ingredientes que no corresponden a lo declarado, como productos etiquetados como “queso” que en realidad no contienen este lácteo. Estas irregularidades podrían afectar la salud de los consumidores, quienes muchas veces desconocen la composición real de estos productos procesados.
El estudio de Profeco busca informar y proteger a los usuarios, especialmente en Sonora, donde el consumo de snacks es común. La dependencia recomendó revisar las etiquetas y moderar el consumo de estos alimentos para evitar riesgos asociados al exceso de sodio y grasas saturadas.
Además, se hizo un llamado a los fabricantes para que cumplan con las normativas vigentes en etiquetado y contenido, garantizando transparencia y seguridad alimentaria. La Profeco continuará con inspecciones y análisis para asegurar que los productos en el mercado cumplan con los estándares establecidos y no pongan en riesgo la salud pública.
