En Sonora, el número de motocicletas registradas creció un 177% entre 2021 y 2024, pasando de 24,230 a 67,246 unidades, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este incremento refleja un cambio significativo en la movilidad y economía local, impulsado por factores como el encarecimiento de los automóviles y las limitaciones del transporte público.
El economista Luis Núñez Noriega explicó que desde la pandemia por Covid-19, el precio de los autos nuevos se ha incrementado considerablemente, además de que el acceso a créditos para su adquisición se ha vuelto más complicado. En contraste, mantener una motocicleta representa entre un 60% y 80% menos de gasto en gasolina, seguros y mantenimiento, lo que la convierte en una opción más accesible para los ciudadanos.
Otro factor que impulsa esta tendencia es el crecimiento del autoempleo, especialmente en plataformas de reparto y mensajería, donde la motocicleta se ha consolidado como una herramienta de trabajo esencial. Núñez Noriega señaló que este fenómeno no es una moda pasajera, sino una adaptación estructural a la nueva realidad económica y laboral en ciudades como Hermosillo, Nogales y San Luis Río Colorado.
Por su parte, Ernesto Urbina, director general de Hermosillo ¿cómo vamos?, destacó que el aumento en el parque vehicular, tanto de motocicletas como de automóviles, ha generado presiones significativas en la infraestructura urbana. Esto se traduce en congestión vial, desgaste de las vías, contaminación ambiental y un alto índice de accidentes, situando a Hermosillo en el segundo lugar nacional en siniestralidad vial.
Urbina señaló que el crecimiento urbano disperso ha incrementado la dependencia del automóvil y evidenciado las deficiencias del transporte público como alternativa viable. Además, mencionó que la concentración de actividades económicas y educativas en zonas específicas contribuye a la saturación y problemas de movilidad en la ciudad.
Este panorama plantea retos importantes para la planificación urbana y la movilidad en Hermosillo y otras ciudades de Sonora, donde la motocicleta se ha convertido en un medio de transporte cada vez más común debido a su accesibilidad y eficiencia frente a las limitaciones actuales del sistema de transporte público y los costos asociados a la movilidad en automóvil.
