Una alerta enviada a organismos internacionales de supervisión nuclear ha generado preocupación sobre la operación de la Central Nuclear Laguna Verde. El documento señala que la reforma al Artículo 127 constitucional, que impone topes salariales a servidores públicos, podría afectar la estabilidad laboral y la seguridad operativa de la planta.
El informe, dirigido a la Comisión Nacional de Seguridad y Salvaguardias Nucleares, destaca que las limitaciones en remuneraciones y pensiones han provocado inconformidad entre el personal técnico altamente especializado, incluyendo operadores de reactor y directivos, cuya formación y certificaciones requieren años de preparación.
Se advierte que esta situación podría derivar en una fuga de talento hacia otras industrias, lo que debilitaría la experiencia acumulada y pondría en riesgo la continuidad de las operaciones. Además, la reducción de incentivos económicos impacta negativamente en la “cultura de seguridad nuclear”, un principio fundamental para el funcionamiento seguro de la central.
Entre los efectos señalados están el aumento del estrés laboral, disminución en la capacidad de respuesta ante anomalías, debilitamiento de programas de capacitación y pérdida de conocimiento técnico especializado. Se menciona que sustituir a personal calificado puede tomar entre cinco y siete años, incrementando la vulnerabilidad a corto plazo.
El documento también indica que estas condiciones podrían contravenir estándares internacionales en materia de seguridad nuclear, afectando la “defensa en profundidad”, que consiste en múltiples capas de control para prevenir fallas operativas.
Finalmente, se hace un llamado a revisar los impactos de la reforma en este sector estratégico, resaltando que la estabilidad del personal técnico es clave para garantizar la operación segura de la Central Nuclear Laguna Verde. Hasta el momento, no se ha emitido una respuesta oficial por parte de las autoridades federales sobre esta alerta.
