Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, enfrentará una audiencia en un tribunal federal de Nueva York el próximo 1 de junio. Mérida fue detenido el 11 de mayo en Arizona y se le imputan cargos relacionados con narcotráfico y posesión ilegal de armas. En su primera comparecencia, el exfuncionario se declaró no culpable de los delitos que se le atribuyen, los cuales podrían conllevar una pena de cadena perpetua.
La Corte para el Distrito Sur de Nueva York suspendió el plazo para un juicio rápido hasta la nueva audiencia programada. Mérida cuenta con defensa legal asignada de oficio, tras demostrar su incapacidad económica mediante una declaración jurada. Su abogada, Sarah Krissoff, tiene experiencia en litigios ante esta misma corte.
Autoridades estadounidenses han señalado a Mérida como un actor clave en una presunta red que protegía al Cártel de Sinaloa. Esta investigación también involucra al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien se separó temporalmente de su cargo debido a las acusaciones. Según la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, políticos y funcionarios de seguridad habrían recibido sobornos millonarios y apoyo electoral a cambio de favorecer las operaciones del cártel en la región.
Gerardo Mérida, general retirado del Ejército mexicano, es uno de los principales imputados en el caso conocido como la trama Rocha Moya, que mantiene en la mira la relación entre autoridades y grupos delictivos en Sinaloa.
