El presidente fue removido por faltas graves y enfrenta cargos de abuso de confianza ligados al colapso de Ueno Bank.
El 6 de noviembre de 2026, el Senado de Paraguay aprobó la destitución de Santiago Peña como presidente del país, tras acusaciones de faltas graves en el ejercicio de su cargo. La decisión legislativa se fundamentó en señalamientos sobre el uso de influencia política para canalizar fondos públicos hacia Ueno Bank, institución financiera que posteriormente colapsó.
La fiscalía paraguaya emitió una orden de arresto contra Santiago Peña por el delito de abuso de confianza. La orden de detención también incluye a Carlos Carvallo, exjefe del banco central, quien está vinculado a los mismos hechos. Ambos exfuncionarios son señalados por su presunta participación en el desvío de cientos de millones de dólares, lo que habría contribuido al colapso financiero de Ueno Bank.
El procedimiento legal para ejecutar las aprehensiones de Peña y Carvallo continúa en curso, mientras las autoridades investigan el alcance de las operaciones y el destino de los fondos públicos involucrados. La situación ha generado una crisis institucional en Paraguay, con la atención centrada en el desarrollo de las acciones judiciales y la respuesta de los organismos de procuración de justicia.
