Cualquier modificación al T-MEC dependerá del proceso de revisión iniciado en julio de 2026, señala el ex canciller.
Marcelo Ebrard explicó que la reciente derrota republicana en las elecciones intermedias de Estados Unidos no tendrá un impacto inmediato en la política arancelaria entre México y Estados Unidos. Durante una conferencia en Yucatán, Ebrard detalló que las facultades sobre aranceles corresponden principalmente al presidente estadounidense, por lo que las decisiones electorales no modifican de forma automática la relación comercial bilateral.
El ex canciller subrayó que, aunque la derrota republicana podría influir en la relación comercial y el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cualquier cambio relevante dependerá del proceso de revisión formal del acuerdo, el cual comenzó en julio de 2026. Ebrard consideró que es muy pronto para anticipar modificaciones en el tratado y reiteró que la mayor parte de la relación arancelaria se mantiene estable por ahora.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum opinó que la derrota republicana refleja un sentimiento de la población estadounidense, pero evitó anticipar si esto derivará en mayores o menores presiones de Washington hacia México. Sheinbaum afirmó que la postura del gobierno mexicano es mantener la mejor relación posible con Estados Unidos, garantizando el respeto a la soberanía, la integridad territorial y la colaboración sin subordinación.
Sheinbaum añadió que esta política orienta tanto la relación comercial como la cooperación en materia de seguridad, y precisó que las conversaciones con el gobierno estadounidense sobre asuntos comerciales continúan desarrollándose con normalidad.
