El hospital Fernando Ocaranza será rehabilitado en 2027 tras descartar la construcción de un nuevo hospital por su alto costo.
El hospital Fernando Ocaranza del ISSSTE en Hermosillo atraviesa una crisis por deterioro estructural y desabasto de insumos médicos, situación que ha generado manifestaciones de personal y pacientes exigiendo atención y trato digno. Entre los problemas detectados se encuentran fallas en paredes, techos, instalaciones eléctricas, colapso de elevadores, deficiencias en ventilación y ductos de aire acondicionado, así como la presencia de animales venenosos en las instalaciones.
El desabasto afecta materiales de curación, medicamentos y equipo para intervenciones médicas, obligando a los pacientes a adquirir por su cuenta insumos básicos como papel sanitario, agua y material de primeros auxilios. Ante esta situación, personal médico, administrativo y pacientes han protestado públicamente para exigir a las autoridades una solución inmediata.
En respuesta, el director general del ISSSTE, Martí Batres, atribuyó las quejas a personajes ligados a la derecha, señalando que buscan atacar al movimiento. Por su parte, el gobernador Alfonso Durazo se comprometió a gestionar la construcción de un nuevo hospital para 2027, aunque esta opción fue descartada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien argumentó que el costo de 500 millones de pesos sería muy elevado y que se evaluaría la posibilidad de rehabilitar el hospital actual.
Finalmente, Martí Batres anunció una inversión de poco más de 300 millones de pesos para la rehabilitación del hospital Fernando Ocaranza, la cual se aplicaría en los primeros meses de 2027. La solicitud de diputados federales para destinar 2,500 millones de pesos a la construcción de un nuevo hospital fue rechazada, por lo que la estrategia oficial se centrará en mejorar la infraestructura existente.
Para conocer la evolución de este caso, consulta la cobertura previa sobre la inversión federal anunciada para la modernización del hospital.
