La Comisión Internacional de Límites y Aguas debe resolver la delimitación fronteriza, afirma Sheinbaum; la SRE rechaza que Texas pueda modificar la frontera unilateralmente.
Claudia Sheinbaum acusó que el reciente reclamo de Texas sobre nueve islas ubicadas en el río Bravo obedece a intereses electorales, en el contexto de las elecciones legislativas en Estados Unidos. Sheinbaum afirmó que la delimitación fronteriza de estas islas debe ser resuelta exclusivamente por la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), organismo bilateral entre México y Estados Unidos, y no por decisiones unilaterales del gobierno texano.
La comisionada de Tierras de Texas, Dawn Buckingham, anunció que nueve islas del río Bravo, con una superficie conjunta de aproximadamente 27 hectáreas, fueron identificadas como propiedad de Texas. Según Buckingham, esta medida permitiría a fuerzas de seguridad estatales y federales ingresar a esos territorios para fortalecer la vigilancia fronteriza y combatir actividades ilícitas. Sin embargo, Sheinbaum rechazó que Texas tenga facultades para decidir unilateralmente sobre la soberanía de las islas y enfatizó que “todo eso se decide a través de una comisión”.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México, el 30 de octubre, también rechazó que Texas pueda modificar unilateralmente la frontera. La SRE recordó que el Tratado de Límites de 1970 establece que la división internacional sigue el centro del cauce normal del río Bravo y puntualizó que la CILA es la única instancia facultada para determinar a qué lado de la frontera pertenece cada isla. Sheinbaum explicó que las formaciones territoriales pueden surgir por movimientos naturales del cauce del río, por lo que corresponde a la CILA establecer la pertenencia de cada isla.
El diferendo ocurre en medio de tensiones migratorias entre México y Estados Unidos, intensificadas desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025. México ha señalado que dará seguimiento a cualquier acción relacionada con la zona fronteriza.
