El avión privado se estrelló el 1 de noviembre en Greenacres, Palm Beach, dejando nueve fallecidos; la NTSB analiza condiciones meteorológicas y fallas en la aeronave.
El domingo 1 de noviembre, un avión privado Learjet 60 se estrelló en una zona residencial de Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida, provocando la muerte de nueve personas. Entre las víctimas identificadas se encuentran Adam Robinson, empresario tecnológico de Austin, Texas, fundador de Retention.com y RB2B; Helen Sharp, dedicada a la cerámica; sus hijos Emma y Charlie Robinson, de 4 y 2 años respectivamente; Rachael Reed y Charmi Fehr, amigos cercanos de la pareja Robinson; y Anita Maria Cetina, niñera de los hijos de Adam y Helen Robinson.
Los pilotos fallecidos fueron Jeff Gregory, de 55 años y originario de Pensilvania, con amplia experiencia en aviación, y Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, quien contaba con licencia de piloto privado desde los 17 años y nueve meses de experiencia laboral en aviación. Aunque Nathalia tenía habilitación para volar el modelo Learjet 60, no estaba autorizada para comandar el vuelo en ese momento.
La aeronave despegó de Austin, Texas, con destino a North Eleuthera, Bahamas. Durante el vuelo, los pilotos reportaron acumulación de hielo y turbulencia moderada mientras volaban a 35 mil pies de altura. Solicitaron y recibieron autorización para ascender a 37 mil pies, pero menos de 30 segundos después, la aeronave comenzó a perder altura rápidamente. La tripulación declaró emergencia y reportó un descenso de hasta 20 mil pies por minuto antes del impacto.
Algunas partes importantes de la cola del avión pudieron haberse desprendido durante la turbulencia o la caída en picada, según los primeros hallazgos. El Learjet contaba con una grabadora de voz de cabina, la cual fue recuperada y será analizada como parte de la investigación.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) está a cargo de la investigación y analiza las condiciones meteorológicas presentes durante el vuelo, incluyendo lluvias, tormentas eléctricas y acumulación de hielo. El fabricante Bombardier expresó sus condolencias y colaborará con las autoridades, aunque no emitirá comentarios sobre las causas hasta que concluya la investigación.
Para conocer el reporte inicial del accidente y el contexto del siniestro, consulte nuestra cobertura previa.
