El deceso ocurrió en el Hospital General Dr. Adolfo López Mateos de Toluca tras un deterioro progresivo durante su reclusión.
Andrés Filomeno Mendoza, apodado el ‘Caníbal de Atizapán’, falleció a los 78 años debido a complicaciones de salud relacionadas con padecimientos respiratorios. Su muerte se produjo tras un deterioro progresivo de su estado físico durante su reclusión en un centro penitenciario. Ante la gravedad de su condición, fue trasladado de urgencia al Hospital General Dr. Adolfo López Mateos en Toluca, donde finalmente perdió la vida.
Mendoza fue detenido el 15 de mayo de 2021 en una vivienda de la colonia Lomas de San Miguel, en Atizapán de Zaragoza, Estado de México. La detención ocurrió en el marco de las investigaciones por la desaparición de Reyna González, una mujer de 34 años con quien mantenía una relación comercial. El esposo de González, agente policial, localizó los restos de su esposa en la propiedad de Mendoza, lo que desencadenó una serie de cateos por parte de las autoridades.
Durante las inspecciones en la vivienda, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México halló más de 4,600 restos óseos enterrados, correspondientes a al menos 19 víctimas, en su mayoría mujeres. También se encontraron credenciales de elector y pertenencias personales de mujeres desaparecidas desde la década de 1990, así como cintas de video en formatos VHS y MiniDV, cuadernos con nombres y fechas, y herramientas de corte y carnicería, las cuales Mendoza utilizaba debido a su experiencia laboral en un rastro municipal.
En las primeras audiencias tras su detención, Mendoza confesó haber cometido actos de canibalismo con los cuerpos de sus víctimas, llegando a conservar y consumir partes de las extremidades. El caso generó conmoción nacional por la magnitud de los crímenes y la cantidad de evidencia encontrada en su domicilio.
