El Gobierno mexicano implementa una estrategia de diversificación económica y mantiene negociaciones sobre el T-MEC y aranceles con Washington.
México ha puesto en marcha una estrategia para atraer inversiones extranjeras de Asia y Medio Oriente, sin que esto implique desplazar a sus principales socios comerciales, Estados Unidos y Canadá. Así lo explicó Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores, quien detalló que el objetivo es diversificar las fuentes de inversión y fortalecer la economía nacional.
La Secretaría de Relaciones Exteriores creó una nueva área especializada en diplomacia económica y prepara un plan para ampliar las gestiones en distintas regiones del mundo. Entre los países con los que México busca fortalecer relaciones se encuentran Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur, Japón, China y Singapur. En este contexto, se han registrado avances en los acercamientos con Medio Oriente y contactos recientes con países asiáticos, como la visita a la Ciudad de México del presidente surcoreano Lee Jae-myung.
El diálogo bilateral con China está vinculado con el Plan México, que tiene como meta aumentar el valor agregado de las cadenas de suministro nacionales, impulsar la inversión y sustituir importaciones por productos fabricados en México. Además, el acercamiento con China busca mantener una comunicación política constante entre ambos gobiernos.
Velasco enfatizó que la diversificación de relaciones económicas no significa reducir la importancia de Estados Unidos y Canadá, sino aprovechar oportunidades de inversión en otros mercados sin abandonar la relación comercial de Norteamérica. México mantiene negociaciones comerciales con Estados Unidos y avanza en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Las conversaciones con Washington se desarrollan en dos frentes: los aranceles impuestos bajo la Sección 232 y las barreras no arancelarias, así como la revisión del T-MEC. Se reportaron avances en las negociaciones sobre estos temas, aunque aún no hay una fecha establecida para un posible acuerdo. Sobre este punto, Roberto Velasco expresó: “Soy cautelosamente optimista respecto a alcanzar un acuerdo sobre estos dos asuntos”.
El Gobierno mexicano busca mantener el acuerdo comercial del T-MEC y aumentar la certidumbre para las empresas de los tres países. Entre las posibilidades de entendimiento en la revisión del tratado se encuentran las reglas de origen para determinados sectores y la adaptación del acuerdo a los cambios tecnológicos, como el crecimiento de las inversiones en inteligencia artificial en Estados Unidos. La intención es reforzar la certidumbre en torno al T-MEC mientras México amplía sus opciones para atraer capital extranjero.
