El proyecto de Caminantes del Desierto logró que el bosque pase de ser una isla de calor a un punto verde en Hermosillo.
El Bosque Memorial Yáñez, ubicado en Hermosillo, registró una reducción de 1.6 grados en su temperatura superficial entre 2018 y 2026, resultado de siete años de reforestación impulsados por Caminantes del Desierto. En 2018, la temperatura superficial del bosque era 0.9 grados superior al promedio urbano, mientras que para 2026 se ubicó 0.7 grados por debajo de ese promedio.
Las mediciones, obtenidas mediante imágenes satelitales, muestran que entre marzo y octubre de 2018 y el mismo periodo de 2026, la temperatura superficial del bosque disminuyó 1.2 grados. En contraste, la temperatura superficial en el resto de la zona urbana de Hermosillo aumentó 0.4 grados en ese lapso.
Desde 2019, Caminantes del Desierto ha plantado más de mil árboles en el Bosque Memorial Yáñez, principalmente en la zona norte. De estos, alrededor de 300 ejemplares ya alcanzaron dimensiones que les permiten mitigar los efectos del calor. El índice de vegetación en el área del bosque subió de 0.13 a 0.17 entre 2018 y 2026, mientras que en el entorno inmediato pasó de 0.09 a 0.11 y en la zona urbana de 0.12 a 0.14.
En 2018, la temperatura superficial del polígono analizado era de 50.3 grados, frente a 49.3 grados del promedio urbano. Para 2026, el bosque descendió a 49 grados y la zona urbana subió a 49.7 grados. Las cuadras cercanas al panteón registran temperaturas alrededor de medio grado inferiores a las del resto de la ciudad, mientras que en el bosque la diferencia alcanza un grado.
Caminantes del Desierto planea crear un arboreto en el Bosque Memorial Yáñez para reunir distintas especies de árboles y arbustos, con el objetivo de obtener semillas y reproducirlas en viveros gubernamentales y comunitarios. Las mediciones de temperatura corresponden a la superficie terrestre y no a la temperatura directa del aire.
