Una investigación de Data Cívica, ARTICLE 19 y la Universidad Iberoamericana documenta 651 fosas clandestinas en México, frente a las 32 reportadas por la autoridad federal. Sonora concentra casi una tercera parte de los hallazgos registrados por las fiscalías estatales.
Hermosillo, Sonora; 21 de octubre de 2026.— Sonora registró 204 fosas clandestinas durante 2025, la cifra más alta entre las entidades que proporcionaron información para una investigación nacional que revela importantes diferencias entre los registros de las fiscalías estatales y los datos de la Fiscalía General de la República (FGR).
El estudio, elaborado por Data Cívica, ARTICLE 19 y el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana (IBERO), documentó 651 fosas clandestinas en 16 estados del país, mientras que la autoridad federal reportó únicamente 32 hallazgos distribuidos en seis entidades.
La diferencia de 619 registros pone de manifiesto las dificultades para contar con información nacional homologada sobre la localización de fosas clandestinas y la recuperación de víctimas de desaparición.
Uno de los principales hallazgos de la investigación es que Sonora no aparece entre los estados con fosas reportadas por la FGR durante 2025, a pesar de concentrar el mayor número de registros proporcionados por las autoridades locales.
Sonora concentra el 31% de las fosas clandestinas documentadas
De acuerdo con el informe ¿Cuántas fosas clandestinas se encontraron en México en 2025? Lo que sabemos y los límites de lo que podemos conocer, Sonora encabezó los registros estatales con 204 fosas clandestinas, equivalentes al 31.3% de los hallazgos documentados a partir de las respuestas obtenidas de las fiscalías locales.
Le siguieron Chihuahua, con 85 fosas; Baja California Sur y Jalisco, con 71 cada uno; y Sinaloa, con 50.
La investigación destaca que cuatro entidades del noroeste mexicano —Sonora, Chihuahua, Baja California Sur y Sinaloa— acumularon 410 fosas clandestinas que no aparecen en los registros proporcionados por la autoridad federal para ese periodo.
Sin embargo, las organizaciones aclaran que las diferencias entre ambas fuentes no permiten concluir que los hallazgos hayan sido ocultados deliberadamente.
El problema, señalan, radica en la falta de claridad sobre los criterios de registro, la coordinación entre instituciones y los mecanismos mediante los cuales la información estatal se incorpora a las estadísticas nacionales.
Registros federales y estatales muestran diferencias importantes
La Fiscalía General de la República reportó 32 fosas clandestinas durante 2025, distribuidas en Tamaulipas, con 15; Jalisco, con seis; Guerrero, con cinco; Coahuila, con tres; Michoacán, con dos; e Hidalgo, con una.
En contraste, las fiscalías estatales documentaron 651 hallazgos en 16 entidades.
Esto significa que, por cada fosa reportada por la FGR, las autoridades estatales registraron aproximadamente 20.
Las diferencias también se presentaron en estados donde ambas instancias reconocieron hallazgos.
En Jalisco, por ejemplo, la fiscalía local documentó 71 fosas clandestinas, mientras que la FGR reportó seis. En Michoacán, las cifras fueron de 28 y dos, respectivamente; y en Guerrero, de 19 frente a cinco.
Para las organizaciones responsables del estudio, estas discrepancias evidencian la necesidad de revisar cómo se construyen las estadísticas oficiales y qué información queda fuera de los registros federales.
Los datos tampoco deben sumarse automáticamente, debido a que las distintas fuentes pueden incluir hallazgos coincidentes.
Recuperan 239 cuerpos de fosas clandestinas en Sonora
Además de los sitios de inhumación clandestina, el informe documentó la recuperación de 833 cuerpos en 15 entidades del país durante 2025, según la información proporcionada por las fiscalías estatales.
Jalisco concentró la mayor cantidad, con 257 cuerpos recuperados, seguido de Sonora, con 239; Chihuahua, con 119; y Baja California Sur, con 96.
Del total nacional, 487 cuerpos correspondían a hombres y 59 a mujeres, mientras que en 287 casos las autoridades no proporcionaron información sobre el sexo.
La investigación también identificó 226 restos humanos recuperados en diez entidades, de los cuales 194 carecían de información sobre el sexo.
Los investigadores precisan que el número de restos humanos no necesariamente equivale al número de víctimas, ya que diferentes fragmentos pueden pertenecer a una misma persona.
Esta situación representa una limitación adicional para conocer cuántas personas han sido localizadas, identificadas y eventualmente restituidas a sus familias.
Colectivos de búsqueda, fundamentales para localizar a personas desaparecidas
La investigación reconoce el papel que desempeñan los colectivos integrados por familiares de personas desaparecidas, quienes han contribuido a la localización de fosas clandestinas en distintas regiones del país.
En Sonora, uno de los casos documentados ocurrió en un predio ubicado sobre la carretera 26, al poniente de Hermosillo, donde una alerta del colectivo Buscadoras Por la Paz Sonora permitió la intervención de las autoridades.
De acuerdo con la información citada en el estudio, la fiscalía estatal confirmó la recuperación de 60 cuerpos distribuidos en 35 fosas clandestinas.
El informe también identifica concentraciones importantes de hallazgos en municipios sonorenses como Hermosillo, Cajeme y Nogales, con 90, 41 y 31 fosas documentadas, respectivamente.
Estos registros reflejan la dimensión territorial del problema y la importancia de fortalecer las capacidades institucionales de búsqueda, investigación forense e identificación humana.
Las organizaciones advierten que la insuficiencia de recursos, infraestructura y personal especializado ha provocado que numerosas familias asuman labores de búsqueda que legalmente corresponden al Estado.
Falta de transparencia impide conocer la dimensión real del problema
Uno de los principales obstáculos identificados por la investigación fue la falta de acceso a información pública completa y verificable.
Durante la recopilación de datos, 11 entidades no proporcionaron información útil para analizar los hallazgos de fosas clandestinas correspondientes a 2025.
Entre los casos señalados se encuentra Baja California, que reservó sus datos durante cinco años; Coahuila, que solicitó una prórroga y posteriormente no respondió; y Nayarit, que tampoco entregó información.
En Tamaulipas, la fiscalía indicó que proporcionaría los registros disponibles, pero no adjuntó los documentos correspondientes.
La Ciudad de México reconoció la existencia de fosas clandestinas, aunque argumentó que no contaba con el nivel de desagregación solicitado.
Otras entidades remitieron a portales o estadísticas que no permitieron recuperar información sistematizada.
Por ello, los investigadores advierten que las 651 fosas documentadas por las fiscalías estatales no representan necesariamente el total de hallazgos registrados en México durante 2025.
¿Disminuyen las fosas clandestinas o existe menos información?
El informe también plantea interrogantes sobre la evolución de los hallazgos durante los últimos años.
Según los registros recopilados de las fiscalías estatales, durante 2022 se documentaron 819 fosas clandestinas; en 2024, la cifra fue de 786; y en 2025 se registraron 651.
Aunque los números muestran una disminución en los hallazgos reportados, las organizaciones advierten que los vacíos de información impiden interpretar esta tendencia como una reducción comprobada del fenómeno.
La diferencia entre los registros federales y estatales tampoco es nueva.
Durante 2024, las fiscalías locales documentaron 786 fosas clandestinas, mientras que la FGR reportó únicamente 18. Para 2025, las cifras fueron de 651 y 32, respectivamente.
Como una tercera fuente de información, los medios de comunicación documentaron 433 fosas clandestinas durante 2025, aunque estos registros tampoco pueden sumarse directamente a los oficiales debido a posibles coincidencias.
Más de 130 mil personas desaparecidas en México, según el contexto del informe
La investigación se desarrolla en medio de una crisis nacional de desapariciones que, al momento de la actualización consultada por las organizaciones, superaba las 130 mil personas desaparecidas y no localizadas, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
Para Data Cívica, ARTICLE 19 y la Universidad Iberoamericana, la ausencia de información homologada representa un obstáculo para comprender la dimensión de los hallazgos y fortalecer las acciones de búsqueda e identificación.
El estudio plantea la necesidad de mejorar la transparencia institucional, la coordinación entre fiscalías y los mecanismos de documentación, así como de fortalecer las capacidades forenses y garantizar respuestas a las familias de las víctimas.
En el caso de Sonora, los 204 hallazgos documentados durante 2025 reflejan la importancia de contar con información verificable y mecanismos de búsqueda efectivos, en una problemática que trasciende las fronteras estatales.
La principal conclusión de la investigación es que México todavía no dispone de información suficiente para determinar con certeza cuántas fosas clandestinas han sido localizadas en su territorio ni cuántas personas permanecen sin identificar.
Más allá de las diferencias estadísticas, el desafío sigue siendo garantizar que cada hallazgo sea investigado y que las familias de las personas desaparecidas puedan acceder a información confiable, procesos de identificación y respuestas de las autoridades.
